miércoles, 9 de mayo de 2007

RECORDANDO A PUMBY

Por J. M. Varona “Ché”
En estos últimos días hemos tenido más que motivo para recordar a Pumby y también al padre del personaje José Sanchis. Primero fue en el últimamente clausurado Salón Internacional de Cómic de Barcelona y más recientemente en la última Feria del Libro de Valencia.

En el primero se montó una exposición consagrada al tebeo valenciano en cuya fachada lo primero que encontrabas al entrar, era la figura de Pumby y ya en el interior, un panel completo -con historietas y portadas- dedicado a la publicación que fue conocida con ese nombre. Una vez cerradas las puertas del Salón, tocó abrir las de la Feria del Libro de Valencia, la cual en fecha reciente, ha sido visitada por el propio José Sanchis para presentar lo último realizado por él de su personaje estrella, que consiste en un álbum que lleva por título “Historia de la Patria Valenciana” del que hablaré a posteriori.

Sobre el autor diremos que nació en 1932 y que como tanto otros empezó a dibujar desde muy temprana edad. Siendo todavía muy joven consiguió que le fueran publicando algunas cosas -en el especial en el calendario “Taco Myrga”-, antes de recalar en la Editorial Valenciana en la que entró a principios de los 50 para colaborar en “Jaimito”. Pasado el tiempo y en el número 260 de dicha revista -puesta a la venta en el segundo semestre de 1954-, se publicó una historieta titulada “Un perrero con mucha vista” en el que aparecía un gato sin nombre ayudando a un perro, que es lo que dio origen a que el 25 de abril (Día del Libro) de 1955 apareciera una nueva publicación con el nombre de “Pumby” que era el nombre de un gato casero -con amita y todo- humanizado que empezó andando a cuatro patas antes de hacerlo con solo dos (lejos en presencia del que conocemos hoy), cuyas aventuras iban destinados a los más pequeños; esta publicación, pasado el tiempo, terminó por convertirse en el decir de muchos, en la revista infantil más popular y de mayor calidad de España; la cual tuvo una vigencia cercana a los treinta años.

La revista “Pumby” desde el primer momento fue acompañada por un éxito que fue en aumento, debido a lo sencillo de las historias que en ella se contaban -fácilmente comprensibles por las mentes infantiles-, a la calidad, variedad y tamaño de sus viñetas y al colorido que acompañaba a sus magníficos dibujos, entre otras cosas. Sanchis echó el resto con el personaje y pasado el tiempo se atrevió con todo –en especial en los años 60-, realizando unas aventuras de un crecido Pumby que acompañado de sus inseparables amigos Blanquita y el profesor Chivete, con Villa Rabitos de fondo, se desarrollaron -en el pasado, el presente y el futuro-, dentro de nuestro planeta y en el espacio exterior; y lo que es mejor, en mundos fantásticos en donde el imaginativo Sanchis hacía hablar a las plantas, a las nubes, a los minerales, a las fichas del dominó, a las máquinas, a las estatuas y a toda clase de cacharros; hacía cabalgar a su personaje a lomos de caballos alados y de caballitos de mar; creó instrumentos que tocaban solos y obligó a guerrear entre si a las letras y los números, todo complementado con magníficos y cuidados fondos en los que la naturaleza –en especial- ocupaba un puesto de privilegio. Todo, en un ambiente divertido y en general pacífico en donde hasta los marcianos lanzaban rayos de paz.

En diciembre de 1959 José Sanchis dio un toque de tuerca más y lanzó al estrellato a Super Pumby, un superhéroe que al igual que Superman, también tenía superpoderes adquiridos por medio de píldoras de zumo de naranja y que tenía por lema un petardo. Esta nueva publicación ayudó en cierto modo a que el “Pumby” que seguía apareciendo en los quioscos de forma habitual, continuara con su trayectoria de éxitos y entrara con buen pie en el periodo de los 60, que ha sido considerado por los especialistas como el mejor de la carrera de Sanchis. En la década de los años 70 los cuadernos de “Pumby” se siguieron publicando sin interrupción, aunque pasado el tiempo, la editorial empezó a notar un cierto cansancio en los lectores lo que le llevó –otras medidas aparte- a dejar de imprimir el “Super Pumby”, cosa que ocurre en diciembre de 1973 en el que sale al mercado el último número (el 111) con este personaje. Ya camino de los 80 la editorial intenta encarrilar la situación introduciendo determinados cambios, los cuales, por desgracia, no consiguieron el efecto deseado.

Puestas las cosas así, llegó un momento en que empezaron los graves problemas de la Editorial Valenciana con los profesionales que defendían, entre otras cosas, sus derechos de autor. La empresa intentó seguir adelante con otros dibujantes, reeditando historietas acumuladas en años de actividad o publicando material extra adquirido a las agencias foráneas, pero por mucho que lo intenta, las cosas no fueron a mejor y menos aún sustituyendo a José Sanchis, el cual se ve obligado a dibujar en 1983 la última aventura de Pumby, que ve su luz postrera el 10 de septiembre de ese año, en el número 1181 de la revista. Nada sirve por lo que todo sigue deteriorándose aún más, provocando el desinterés de los lectores por la publicación, lo que lleva a la editorial a acabar con ella sacando un último número (el 1204) el cual aparece en noviembre de 1984 y en donde el Feliz Gatito, es dibujado por Ergo en un estilo muy alejado del que nos tenía acostumbrado el genial Sanchis. Las cosas siguen de mal en peor hasta que en 1985 la Editorial Valenciana termina por cerrar sus puertas, dejando sin trabajo multitud de dibujantes entre ellos a Sanchis, el cual –después de pasadas determinadas vicisitudes- fue rescatado en 1991 por la revista “Camacuc”, para la que terminó dibujando las aventuras de los hijos de Pumby y Blanquita. En 1992 se emite en Valencia una serie de billetes de autobús con la efigie del minino hecho héroe. En 1996 Sanchis recibió el gran premio concedido por el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, a toda una vida dedicada a la profesión. En ese mismo año apareció el primer número de la nueva serie “Kuasar Pumby”. En 1998 Sanchis realiza una nueva aventura de su gato que titula ¡Buscando a Pumby desesperadamente! que aparece en el libro “La Fantasía Infinita” con textos de A. Busquets, E. Pérez y C. Recio, producido por el Museo de Etnología de la Diputación de Valencia, que se complementó con una magna exposición dedicada a Pumby, que pudo visitarse en Valencia de mayo a octubre de ese mismo año 1998. En abril-mayo de 2003, la Asociación de Autores de Cómic de España (AACE), en colaboración con la Biblioteca Valenciana, organizó una exposición (TebeoSpain) dedicada a profesionales valencianos en donde se exhibieron creaciones de Sanchis, entre ellas una historieta suya realizada en 2002 y titulada “50 años de Pumby”. Con relación a las páginas dedicadas a este héroe del tebeo, el mismo autor calcula –producidas por él- que podían superar las diez mil. Aparte de Sanchis, dibujaron portadas de “Pumby” con la silueta del personaje: Serna, Jesús Liceras, E. Frejo, Soriano Izquierdo, Karpa y otros.

En los últimos tiempos Sanchis ha defendido su trayectoria colaborando en la creación de películas de dibujos animados, realizando tebeos -en colaboración con Carles Recio- de contenido histórico, en los que los personajes adoptan la personalidad de las criaturas aparecidas en Pumby y también pleiteando con los herederos de la Editorial Valenciana, por sus derechos de autor.
Lo más reciente hecho por José Sanchis, también está dentro de esa línea ya que ha ilustrado el libro titulado “La Historia de la Patria Valenciana” que cuenta lo sucedido en la Comunidad, desde los tiempos de los primeros pobladores de la región hasta nuestros días, y, en la que nuevamente los personajes de “Pumby” ocupan los lugares de los personajes históricos, el cual ha sido presentado en los últimos días en la Feria del Libro de Valencia con presencia del mismo José Sanchis que firmó ejemplares. Esta última obra ha sido editada por la “Asociación de Amigos de Vicente González Lizondo”.

1 comentario:

Juan Royo dijo...

Me encanta Sanchis. Es el jefe